¿Les pasa que nada más llueve y quieren un caldo calientito? , estas alubias cumplen y siempre hacen que mi familia se reúna en la mesa. Es otra de mis recetas favoritas y siempre las hago para auto festejar mi cumpleaños, a mi papá le encantaba que se las hiciera, compartíamos el placer culposo de comer varios platos de alubias.
Aunque no parezca esta receta «se hace sola» es decir, no requiere de mucho cuidado ni trabajo, es cuestión de respetar un simple secreto, el hervor largo y a fuego bajo. Me gusta decir que «a hervores lentos… sabores contentos» y este es el claro ejemplo de esto. Entre más hierven los sabores se refinan más, intensifican.
Primero hay que cortar en cubos pequeños y uniformes toda la proteína. La pierna de puerco, la chuleta ahumada, el jamón y el tocino. Hay que enjuagar la pierna bajo el chorro de agua fría.
* TIP: Cortar carne sin batallar
Se puede pedir la pierna cortada en la carnicería y si hubiera necesidad luego solo se afina el tamaño. Es mejor que no tirar el hueso, se pone en el caldo y ayuda muchísimo al sabor y a dar espesor.

Se ponen las alubias a hervir en una olla grande con agua y sal. A un kilo de alubias se le agregan 10 litros de agua aproximadamente. Se sube el fuego a lo más alto a que suelte el hervor y así se mantiene tapada durante una hora y media.

El secreto de una sopa o caldo con consistencia es la paciencia en el hervor. A fuego medio o bajo se puede dejar hervir por horas y así va consumiendo líquido y tomando cuerpo. Mientras hierve sigue espesando y hay que ir checando al gusto la sazón para ya dejarlo en punto. Este es un platillo con mucho sodio que procede del ahumado de la chuleta, el jamón y el tocino, entonces hay que tener cuidado de no salar.

2 comentarios
Hola, primera vez que entro a ver tu recetario y me encanta tu manera de explicar cada receta. Una pregunta ? que marca es tu olla dónde hiciste las alubias???
Muchas gracias,
Diana
Con mucho gusto!