Yo siempre buscando el waffle perfecto y sin sabor a «hot cakes» y esta receta que me compartió mi amiga Lily me encantó. Muy fácil de hacer y sobre todo cuando hay plátanos que ya no se pueden comer así a mordidas.
En mi casa los comemos para el desayuno, la merienda y la cena. A veces hasta los usamos como postre e incluso los hemos convertido en los protagonistas de «waffle parties» en algún cumpleaños y nadie ha extrañado el pastel. Hay que ponernos creativos con los «toppings» que vayamos a ponerles.
Los de la foto son waffles tipo belga, si quieren que queden así hay que buscar una wafflera especial para ese tipo y con eso van a tener esos agujeros grandes donde les cabe mucho de todo… créanme que vale la pena.
También les recomiendo que tenga un recubrimiento antiadherente, de preferencia cerámico y que lean muy bien las instrucciones de uso del aparato. Cambian mucho de marca a marca e incluso de un modelo a otro.
Les comparto algunos tips para que sus waffles queden mejor.
Machacar los plátanos y mezclar con el aceite, azúcar, huevo, vainilla y sal.
En otro recipiente mezclar la harina, bicarbonato y rexal.
Incorporar ambas mezclas de forma envolvente (con batidor de globo).
Verter en molde para Belgian waffle o si es en horno, a 180ºC por 45 minutos.

¡BUEN PROVECHO!