Le decimos la salsa “para todo”, porque en realidad la usamos para papas guisadas, migas con huevo (cuando no rallo el tomate), chilaquiles, fajitas de milanesa o pollo en salsa, para dar sabor a una deshebrada, para acompañar una carnita o pollo rápido a la parrilla, para huevitos…
Es también la favorita cuando hay totopos o se busca una salsa que les guste a todo el mundo, porque tiene un sabor muy «universal» y casi no pica.
Yo siempre hago para tener congelada e ir sacando conforme la voy necesitando. Se las recomiendo mucho.
En una olla con agua al tiempo, poner los tomates enteros, la mitad del morrón verde, la cebolla en trozos, los ajos pelados y el chile serrano entero sin el cabo; llevar al fuego a dejar que suelte el hervor, de este modo se irán cociendo despacio de dentro hacia afuera.
Cuando todo ya está bien cocido, se escurre el agua por completo.
Se llevan a licuar las verduras junto con el consomé de pollo en polvo. Hay que licuar a velocidad alta, de modo que las semillas del tomate y los chiles ya no se noten, que quede muy suave y tersa la salsa.
En un sartén se pone a calentar el aceite y se agrega posteriormente la salsa licuada a que se sofría muy bien y el aceite ya no se vea en forma de gotitas sobre la superficie. Esto significa que ya está bien sofrita e integrados todos los sabores.
Se deja enfriar por completo la salsa y después se agrega el cilantro picado, en caso de querer agregarlo ya que es opcional.
¡BUEN PROVECHO!
4 comentarios
Que rico! La prepararé!
Te va a encantar vas a ver.
Q rico la prepararé
No falla Yesica saludos