Confieso que a mí no me gusta mucho el salmón, sobre todo cuando sabe fuerte, pero a mi hijo le fascina y siempre hago esta receta pensando en él. El marinado es muy bueno y le pueden agregar un poquito de miel de abeja natural para que caramelice un poco con el calor y quede como un glaseado.
Es rápido y muy sencillo, solo cuiden muy bien el punto al que quieran cocido su salmón. Personalmente yo prefiero este mismo marinado para camarones, quedan espectaculares también y con un arroz blanco armamos una comida completa y deliciosa.

Mezclar todos los ingredientes en un recipiente hondo y poner a marinar los filetes de salmón, por 30 minutos en el refrigerador, antes de llevar al sartén.

Sellar los filetes en un sartén extendido, antiadherente y con un poco de aceite de oliva. El fuego debe ser alto y el sartén estar caliente para poder sellarlo y que no pierda sus jugos y se reseque.
El tiempo por lado depende del grueso del filete y se puede ver en las orillas cómo se va cocinando, entonces es fácil saber cuando voltear dependiendo del punto que se desee.

¡BUEN PROVECHO!