Versiones hay muchas pero básicamente esta es la receta «todo terreno». Se le pueden cambiar los ingredientes para sazonar, agregar o quitar, ponerle verduras picaditas, hacerlo en forma de rollo o ponerlo en molde cuadrado. La idea es condimentar muy bien la carne y distribuir los ingredientes de manera que quede uniforme el sabor.
Este rollo es como un «lienzo en blanco», se puede acompañar de pasta, arroz, alguna crema de verduras y cualquier tipo de ensalada.
Si quisieran agregarle tocino aquí les va un tip, no lo pongan picado en crudo y menos envolviendo a la carne. Si se hace de esta forma el tocino quedará aguado y no apetitoso al paladar. Pueden cortarlo en cuadritos y dorarlos y agregarlos a la carne ya dorados y escurridos y de esa forma le aporta sabor y queda completamente cocido.
Remojar la rebanada de pan con 1/4 de taza de leche, a que la absorba toda. Rallar la cebolla con el rallador.
Poner la carne en un recipiente hondo y agregar todos los ingredientes y amasar muy bien con las manos hasta que todo se integre perfectamente bien. Probar de sabor y rectificar sazón de ser necesario.
Acomodar en charola para galletas en forma de rollo, taparlo con aluminio y meter al horno a 180 C por espacio de 45 a 50 minutos.
Va a soltar jugo y se encogerá de las orillas, esto está bien para que no quede seco. Si se desea se puede destapar unos minutos para que dore de arriba.
¡BUEN PROVECHO!