Estos palitos de pescado quedan mucho más sabrosos si elegimos un pescado blanco (Tilapia, Abadejo, etc.), para que queden jugosos por dentro y crujientes por fuera, pero sobre todo para que el sabor del pescado no predomine mucho porque lo que queremos aquí es lucir el sabor y la textura del empanizado.
Esto en realidad es cuestión de gustos, así es como los comemos en casa. Me encanta acompañarlos con verduras cocidas al vapor con matequilla, o con una pasta. Tal vez unas verduras cocidas frías con una vinagreta de limón y mostaza (como unos betabeles o espárragos por ejemplo). Y por supuesto una salsa tártara casera. Tengo una receta muy sabrosa aquí en el blog.
El detalle de agregar un poco de mayonesa a la mezcla para batir, es para darle un toque de grasa que esto influya a que el dorado del pan se de de dentro hacia afuera también. No le pongo aceite porque la mayonesa le aporta sabor y cremosidad y esto también ayuda a que el pan se pegue mejor al pescado.
Hagan suficientes porque les van a encantar… de mí se acuerdan.
Las cantidades para sazonar son al gusto.
Cortar los filetes en bastones de unos 2 cm. de grosor.
En un recipiente hondo poner la leche, mayonesa, 1 cucharadas de harina y se condimenta con pimienta y sal. Ahí mismo meter a remojar los filetes. Meterlos a refrigerar por una hora aproximadamente (si se tiene el tiempo).
Batir en otro recipiente los huevos con un batidor de globo hasta que queden espumosos, condimentar con sal y pimienta. Reservar.
Preparar la mezcla para empanizar con el pan molido, queso parmesano y paprika. Que sea más pan molido que queso.
Para empanizar:
Se pueden freír en aceite bien caliente (180ºC para que no absorban tanto aceite, se puede usar en termómetro de caramelo) o bien se pueden meter al horno a cocer a 200ºC destapados para que doren bien y no se aguaden. El tiempo puede variar, hay que partir uno para estar seguros, al menos se llevan unos 15 minutos.
Si no se van a consumir en el momento, se meten a congelar los bastones ya empanizados, separados unos de otros (en una charola) hasta que estén bien congelados. Luego se pasan a una bolsa especial para congelar.
Se sacan del congelador directo a freír.
¡BUEN PROVECHO!